Realmente no hay excusa. Han pasado meses desde que abandoné el plan por completo y hemos llegado al final de este año. No es que me sienta mal, pero si que estoy totalmente desmotivado desde hace meses. A principios de verano, aun conservaba algo de espíritu, salía a correr y cuidaba mi alimentación. Un día, me hice un esguince (mejor dicho, una noche) y evidentemente dejé de correr durante el tiempo de recuperación. Pero no solo eso. Estar todo el día en casa era algo que me creaba una enorme ansiedad (mi némesis en esto de ponerme en forma). Y desde entonces que no he vuelto a hacer ejercicio (quizás alguna vez) y el tema gastronómico...ni os cuento.
Lo peor es que en estas fechas tan señaladas, nuestra casa se ha vuelto a inundar de turrones, chocolate, ibéricos, dulces, etc. Y en mi interior parece que brota la necesidad de acabar con todo ello, pero no tirándolo a la basura. Pues bien, a dos días de finalizar el 2014, traigo una malísima noticia y alguna que otra buena.
La noticia mala: he tocado fondo, o como se dice en el mundo empresarial, hemos topado con el techo de cristal (me gusta llamarlo así porque considero que no debería pasar de aquí). He alcanzado la friolera de 90 kg. Antes estaba releyendo los viejos posts y en el de "el día de la recompensa" me he encontrado la cifra de 86 con algo. Cuan maravilloso fue aquel momento, ya borrado de mi memoria. Bueno, esto es así, a veces necesitas algo que te haga reaccionar y tomar decisiones drásticas.
Las noticias buenas (que algunas no lo son tanto, pero lo serán): llevo tiempo con esto en la cabeza y lo cierto es que he procurado reducir al máximo el consumo de bombones y demás guarradas navideñas, pero siempre he fracasado. Al menos la intención estaba ahí. Bueno, pues debo anunciar que desde hace un mes mi situación laboral ha mejorado. Me han ascendido y ahora, si todo va bien, mis ingresos se duplicarán, lo que significa que voy a poder participar más frecuentemente en la compra. Con esto quiero decir que a partir de ya voy a retomar definitivamente el plan Feibol_the_Brave y voy a poner un nuevo objetivo.
No nos engañemos, va a ser todavía más duro que en otras ocasiones (hace más frío, seguimos con la despensa repleta de Navidad, el plazo de tiempo es relativamente corto...) pero qué le vamos a hacer, me gustan los retos, aunque sea plantearlos.
Plazo de tiempo: hasta Junio. Eso son, si no me salen mal las cuentas, cinco meses. Seis si cuento el mencionado, que va a ser que sí.
Objetivo: perder 10 kg. Sí o sí. Esto es totalmente necesario. No he tenido la poca decencia de hacerme un análisis, pero lo estoy considerando seriamente. Estoy seguro de que debo tener colesterol, triglicéridos y mil mamarrachadas más. En enero solicitaré unas pruebas a ver si me van a explotar las arterias o voy a tener suerte.
¿Cómo lo voy a conseguir? Disciplina. Disciplina. Más disciplina. En cuanto a mi dieta, ya sé lo que debo hacer, lo he comentado en posts anteriores. Lo difícil va a ser decir adiós a mis amigos los bombones de chocolate. Pero lo tengo que conseguir.
Sé que es muy typical Spanish esto, pero en enero, siempre toca propósitos de año nuevo. El mío, es este y para conseguirlo, nada mejor que...¡Apuntarme al gimnasio! jajajaja (me da la risa porque es para reírse la cosa). Pero sí, aunque se me juzgue y critique, lo voy a hacer. Me apuntaré y no solo eso, sino que iré. También saldré a correr. Lo del esguince ya está superado, puedo darle al trote cochinero.
¿Lo conseguiré? ¿Me rendiré a las dos semanas? Sólo el tiempo lo dirá.
Esto parece "El rival más débil". Bueno, espero ser fuerte y ahora sí que sí, conseguir uno de mis objetivos. Informaré próximamente.
Lo peor es que en estas fechas tan señaladas, nuestra casa se ha vuelto a inundar de turrones, chocolate, ibéricos, dulces, etc. Y en mi interior parece que brota la necesidad de acabar con todo ello, pero no tirándolo a la basura. Pues bien, a dos días de finalizar el 2014, traigo una malísima noticia y alguna que otra buena.
La noticia mala: he tocado fondo, o como se dice en el mundo empresarial, hemos topado con el techo de cristal (me gusta llamarlo así porque considero que no debería pasar de aquí). He alcanzado la friolera de 90 kg. Antes estaba releyendo los viejos posts y en el de "el día de la recompensa" me he encontrado la cifra de 86 con algo. Cuan maravilloso fue aquel momento, ya borrado de mi memoria. Bueno, esto es así, a veces necesitas algo que te haga reaccionar y tomar decisiones drásticas.
Las noticias buenas (que algunas no lo son tanto, pero lo serán): llevo tiempo con esto en la cabeza y lo cierto es que he procurado reducir al máximo el consumo de bombones y demás guarradas navideñas, pero siempre he fracasado. Al menos la intención estaba ahí. Bueno, pues debo anunciar que desde hace un mes mi situación laboral ha mejorado. Me han ascendido y ahora, si todo va bien, mis ingresos se duplicarán, lo que significa que voy a poder participar más frecuentemente en la compra. Con esto quiero decir que a partir de ya voy a retomar definitivamente el plan Feibol_the_Brave y voy a poner un nuevo objetivo.
No nos engañemos, va a ser todavía más duro que en otras ocasiones (hace más frío, seguimos con la despensa repleta de Navidad, el plazo de tiempo es relativamente corto...) pero qué le vamos a hacer, me gustan los retos, aunque sea plantearlos.
Plazo de tiempo: hasta Junio. Eso son, si no me salen mal las cuentas, cinco meses. Seis si cuento el mencionado, que va a ser que sí.
Objetivo: perder 10 kg. Sí o sí. Esto es totalmente necesario. No he tenido la poca decencia de hacerme un análisis, pero lo estoy considerando seriamente. Estoy seguro de que debo tener colesterol, triglicéridos y mil mamarrachadas más. En enero solicitaré unas pruebas a ver si me van a explotar las arterias o voy a tener suerte.
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| Nos veremos en el infierno, malditos dulces |
¿Cómo lo voy a conseguir? Disciplina. Disciplina. Más disciplina. En cuanto a mi dieta, ya sé lo que debo hacer, lo he comentado en posts anteriores. Lo difícil va a ser decir adiós a mis amigos los bombones de chocolate. Pero lo tengo que conseguir.
Sé que es muy typical Spanish esto, pero en enero, siempre toca propósitos de año nuevo. El mío, es este y para conseguirlo, nada mejor que...¡Apuntarme al gimnasio! jajajaja (me da la risa porque es para reírse la cosa). Pero sí, aunque se me juzgue y critique, lo voy a hacer. Me apuntaré y no solo eso, sino que iré. También saldré a correr. Lo del esguince ya está superado, puedo darle al trote cochinero.
¿Lo conseguiré? ¿Me rendiré a las dos semanas? Sólo el tiempo lo dirá.
Esto parece "El rival más débil". Bueno, espero ser fuerte y ahora sí que sí, conseguir uno de mis objetivos. Informaré próximamente.
