Me he levantado superorgulloso porque he conseguido empezar con muy buen pie el plan "Feibol_the_Brave". Ayer me lo propuse del siguiente modo: "si aguantas un día, aguantarás los que quieras". Estaba claro que hasta pasada la Nochevieja y su consecuente resacón, no iba a comenzar. Pero ayer me armé de valor, hice todo lo que tenía que hacer y la verdad es que hoy estoy muy motivado. Ojalá fuese así todos los días.
Todavía no he hecho el planning dietario para la semana, espero ponerme con ello hoy. Más o menos lo tengo en mente, las bases son las mismas de siempre: dos litros de agua, tres frutas diarias, variación durante la semana, mayor consumo de pescado... Simplemente tengo que organizarlo para que durante la semana que viene, no me pille el toro y llegue un día a casa con un hambre de elefante y me coma cualquier cosa que haya en la nevera.
La Nochevieja fue para recordar. No solo por la frugal cena, sino por la compañía. Pude disfrutarla con mis amigos de siempre, a los que veo de largo en largo pero que siempre resulta tan grato, y además nos lo montamos muy bien gracias a Carlos, que nos invitó a celebrar el fin de año en un pub donde trabaja. Cada uno de nosotros llevó alguna delicatesen casera (en serio, hasta la tortilla de patatas más sencilla estaba deliciosa). Yo me encargué del hummus (mi especialidad) y de un par de brownies sin gluten. Sí, amigos, sin gluten. Ahora me he hecho el repostero de la justicia y cocino postres mortalmente calóricos para los celíacos. Eso es porque Carlos, el anfitrión, no puede tomar ningún alimento con esta proteína. Así que en agradecimiento, me puse manos a la obra con una receta que ya había experimentado anteriormente para otra celíaca en la familia, Altea, la novia de nuestra compañera de piso Gloria. La verdad es que es una receta sencilla y que sale bastante bien, así que luego os dejo los pasos para que probéis a hacerla en casa. La del hummus ya os la contaré en otro post, aunque no tiene ningún misterio, es tan sencillo como el mecanismo de un botijo.
Y vosotros diréis: ¿Pero Abel, que haces hablando de comida cuando tu principal objetivo es perder peso? Bueno, he pensado que no hay nada de malo en seguir cocinando y elaborando platos lo más ricos posible. Quizás no vuelva a probar el maravilloso brownie sin gluten, pero me va a encantar seguir haciéndolo y compartiéndolo con mis amigos. Así que no creo que sea negativo hablar de lo maravilloso del mundo gastronómico, cosa que siempre siempre, me va a encantar.
También me gustaría intentar innovar y buscar recetas sanas, poder compartirlas para quien quiera probarlas en casa... Somos gente de costumbres y casi siempre disponemos de poco tiempo para pararnos a cocinar. Aunque para mí, siempre es una satisfacción y un hobbie tremendamente agradable ponerme a los fogones. Tiramos de plancha y ensaladas y no es bueno comer siempre lo mismo. Así que en cuanto pruebe alguna receta sana y que esté buena, la compartiré, cual revista de señorona con recetario incluido.
Sin más que añadir, mi felicidad y yo nos despedimos. Os dejo la receta del brownie sin gluten;
Ingredientes
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| Se puede decorar con azúcar glass y unas plantillas |
- 90 g de harina de arroz
- 90g de harina fina de maíz
- 4 o 5 huevos
- 150g de mantequilla
- 150g de chocolate negro
- 250g de azúcar
- nueces mondadas
- una cucharadita pequeña de sal.
Procedimiento:
- Mezclamos bien las dos harinas en un bol grande.
- Apartamos las claras y mezclamos las yemas con el azúcar. (cinco huevos si queremos que el brownie sea más jugoso y cuatro si queremos una textura menos húmeda).
- Fundimos el chocolate con la mantequilla y lo mezclamos posteriormente con la mezcla de azúcar y yemas.
- La mezcla resultante la añadimos a la harina y lo removemos hasta que la mezcla sea uniforme.
- Batimos las claras con unas varillas al punto de nieve. Lo incorporamos a la mezcla anterior y lo removemos suavemente hasta que se incorpore.
- Por último, añadimos unas cuantas nueces (al gusto) troceadas y una cucharadita pequeña de sal para resaltar el sabor del chocolate (Nos os paséis con la sal, es un puntito nada más).
- Ponemos la masa en un recipiente rectangular cubierto con un papel de horno para no ensuciarlo y retirar después el brownie con facilidad. Cuando el horno esté caliente a 180º con aire circular o ventilador, horneamos durante 20 min. Dependerá del horno, su potencia y de como queramos la textura resultante del brownie. Si es necesario hornearlo más tiempo, podemos comprobar como está el bizcocho pinchándolo con un palillo y si sale muy húmedo, dejarlo un poco más.
El brownie es un bizcocho denso y un poco húmedo, a diferencia de las cocas tradicionales o los bizcochos. Por eso no lleva ninguna levadura ni bicarbonato, y se hornea durante menos tiempo con el ventilador, para que se cree una corteza crujiente por arriba y que al degustarlo, tenga un contraste interesante y delicioso. Observaréis que el bizcocho no sube casi: es normal, tiene que ser poco grueso.
¡Y nada más, a disfrutar!








