Qué lástima, una semana entera sin escribir. Hoy he decidido volver a hacerlo porque parece mentira, pero he perdido totalmente el apoyo que me generaba esto. Ha sido una semana dura, para qué engañarnos. De hecho, en los resultados se ve.
El miércoles (a pesar de no escribir una entrada ni publicar fotos) era día de control, y...¿qué pensáis? Pues todo apuntaba a un "me quedo como estoy", lo cual no es malo del todo. Vamos, prefiero quedarme en 87 kilos antes que recuperar peso. Pero menudo fin de semana y menuda semanita.
Ya el viernes me dí un festival con mi amiga Nieves en un restaurante italiano que hay aquí cerca de casa, en Belluters. Se llama Lángolo der Grillo (Junto a Radio City, dirección hacia la plaza del Tossal). Muy muy recomendable, su propietario es un italiano de pura cepa, de Roma concretamente. Un señor agradable a más no poder, y encima una cocina sencilla pero buenísima. Si vais, probad el tiramisú, haced el favor.
El sábado Carlis y yo, en un arrebato de pasión fuimos a cenar a Fosters Hollywood (casi na). Nos inflamos a patatas y nos zampamos una hamburguesa del tamaño de una rueda de camión. Fatal de la muerte. Suerte que el domingo fue el día de la carrera.
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| La volta a peu, el pasado domingo, con Aida |
Aun así estoy "orgulloso", por salir a correr y por querer salir hoy también. De hecho, en cuanto termine de escribir la entrada, me voy.
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| Frustración en la carrera de ayer |
Hoy ya es viernes, así que el fin de semana ya está ahí. Realmente para mí los fines de semana son como la semana de las personas normales...es cuando trabajo y cuando más cosas de clase me quedan por hacer. Por cierto, el proyecto de cafetería está a puntito de finiquitarse. Ah, ¿que no os lo había contado? En la carrera, estamos haciendo un proyecto de una cafetería, ya os la enseñaré cuando esté terminada.
¡¡¡Muchos besos!!!


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