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miércoles, 14 de mayo de 2014

El día de la recompensa

Miércoles. Día de evaluación de los resultados. Me acabo de levantar y lo primero que he hecho ha sido pesarme. Bien amigos, ¿queréis saber el resultado?
Está claro que el esfuerzo ha valido la pena, y es que no os voy a engañar, ha sido ( y está siendo) DURO.
Ayer, por ejemplo, hice para comer pollo asado con patatas, cebolla y romero. Considere que sería el día de la semana en el que incluiría patata a mi dieta, pero de verdad os lo digo, estaba taaaan bueno, que no podía dejar de pensar que me estaba pasando de la raya. Igual me pasó por la noche. Carlos y yo cenamos una ensalada y la verdad es que ahí no controle la cantidad. Pero en general ayer fue un día en el que sentí cierta ansiedad, aunque dentro de lo malo conseguí controlarlo bastante bien.

Cuando era pequeño, igual que muchos de nosotros, mi madre me mandaba a comprar el pan. Siempre había uno que le faltaba una punta, jajajaja. Eso fue de lo que me acordé ayer. Ya lo he comentado varias veces: yo por la mañana, sin mi café con leche y mis tostadas no soy nadie. Pues ayer fue el día que me fui al trabajo con una manzana en el cuerpo, porque el pan se terminó. Después del curro, fui a Mercadona a comprar un pan multicereales (por cierto, buenísimo), son unas barras grandes muy morenas. Durante todo el trayecto de vuelta a casa no podía parar de pensar en coger un cacho. ¡Pero lo conseguí y vencí a la tentación! 
Si que es cierto que últimamente hay cosas de mi vida que pueden ser causa de estrés, sobre todo las clases y el trabajo, y quizás haya momentos de flaqueza, pero durante esta primera semana puedo decir que me siento muy orgulloso de mi fuerza de voluntad. Abrir el armario donde guardamos el café y no coger ni una sola onza de chocolate tiene mérito, :D
Venga, va, os digo la cifra, ¿no? Pues hoy miércoles, en la primera semana del plan “Feibol the brave” la báscula dice 86,7kg. Eso son, si no me equivoco, 3,3kg menos.
A simple vista yo no noto nada, en la primera fase se pierde peso rápido porque es el choque del contraste y el cuerpo deja de retener tantos líquidos. Donde más lo noto, y ya lo dije, es en la ropa. Los pantalones ya no me aprietan hasta el infinito. De todas formas aquí abajo dejo la foto de comparación. Hoy con una de perfil.

¡Y eso es todo por hoy! Comienza una segunda fase, la de afianzamiento del proceso (pinta que será mas dura que la anterior) pero todo sea por alcanzar mi objetivo y, por qué no, superarlo. Hoy toca entrenamiento, y por desgracia el domingo es la volta a peu y mucho me temo que no voy a poder ir por el trabajo...aunque ahí estoy negociando un cambio de turno con algún compañero.
PD: ¡a ver si hoy hago la dichosa crema de brócoli de una vez! Con la de benzacarotenos que tiene, madre mía...

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